Querella contra Mapfre


Se pretende, pues, con la presente querella exigir las responsabilidades penales derivadas de la calificación que el Tribunal Supremo en sentencia firme ha hecho respecto de la conducta irregular de MAPFRE.

La suma de los diferentes delitos cometidos por Mapfre puede superar los 10 años de condena

Para ver la Querella completa presentada el viernes 18 Noviembre 2011 

Se puede comprobar, en esta copia de la querella, que se han suprimido los nombres de dos de los principales responsables al considerar que son simples empleados de esta compañía que lo único que hacen es cumplir ordenes de sus superiores de ellos dependerá que el castigo lo reciba quien por justicia se lo merece… Por desgracia, y mucho a mi pesar, en la querella presentada no se pudieron omitir estos nombres

Todos somos conscientes de que esta querella contra Mapfre difícilmente puede prosperar ya que esta multinacional español, supuestamente, moverá los hilos oportunos (incluso los hilos de la casa Real. Ya que una de las hijas del Rey tiene un puesto en la alta dirección de Mapfre… y como se supone no pueden consentir que estas acciones prosperen y la imagen de la Casa Real quede todavía mas manchada de lo que esta)… claro esta esto es supuestamente…



Es de destacar que el Tribunal Supremo en su sentencia califica expresamente la carta como una AMENAZA, y para que no exista duda acerca de que ese es el término que quiere utilizar para definirla, enfatiza que la sentencia anterior no la ha calificado adecuadamente. El Tribunal Supremo podría haber aplicado otra terminología para definir esta conducta de MAPFRE. Podría haber dicho que se trata de una presión, de una tensión, de una conducta desacertada, de una conminación. Podría haber utilizado pues, otro verbo, como forzar, intimidar, empujar a, obligar indebidamente,  etc. Pero no, lo que hace el Tribunal Supremo en esta sentencia es utilizar el término apropiado, el que corresponde, que es una AMENAZA. Y además lo hace reprochando a la sentencia recurrida que no ha sabido calificar la carta como lo que es. De manera que si la sentencia del Alto Tribunal hubiera entendido que lo correcto era utilizar otro calificativo, lo hubiera hecho. Ha definido pues la conducta de MAPFRE en esa carta de forma indubitada, y lo ha hecho de manera que no se genera la más mínima fisura de duda. Es una AMENAZA nada velada. No puede pues pasarnos desapercibida la carga de reproche que lleva la argumentación del Supremo
        
         La sentencia del Tribunal Supremo es en consecuencia una invitación a obtener una reparación en esta jurisdicción penal, por el grave daño padecido en los bienes jurídicos protegidos mencionados de los ahora querellantes.